Hola, espero que tod@s se encuentren muy bien.Estos días ha pasado algo increíble, o sea, el sábado y domingo no me pesé. Hoy por una extraña razón, me pesé y bajé otra vez a 59. Creo que ya mi cuerpo se había acostumbrado a 60 y hoy me sentí más ligera, 1 kilo es un kilo, jajaja.
Obviamente esto me trae mucha alegría porque he comido, de repente a veces como mis 2 veces normales, (desayuno y comida) y por las noches, como palomitas, hago trabajar más a mi organismo por la noche... supongo que eso ha contribuido a mi pérdida de peso.
También he recordado a un amigo, se llama Hernán. No he sabido de su existencia, lo recuerdo como alguien perseverante, pero lamentablemente su anorexia la basaba en una chica; no sé si aun esté con vida porque recuerdo que estaba ya muy grave. Él principalmente tenía anorexia, la verdad no recuerdo que haya hablado alguna vez de bulimia... siempre lo recuerdo y clamo a Dios para que lo acompañe, cada una de quienes padecemos estos malditos demonios de mentira, de ceguera, vanidad (aunque no lo parezca) y de complacencia... y hasta dónde llegamos para agradar, irrumpiendo lo único material que tenemos... un cuerpo.
Lo que más me enoja, es ver chavas, de muchas edades, pensando que esto es un juego sin saber en la boca de lobo a la que se meten... que terminan con un verdadero trastorno.
Pido por todas ustedes, sé lo difícil que es porque algún día, estuve ahí, viendo cada segundo como un hoyo oscuro, sin salida, de soledad, hambre y culpa a la vez; de frío y presión baja; de pérdida de potasio y falta de alma.
Ayer precisamente recordé a cualquier enfermo, de alma, de corazón, de cuerpo, de mente... todo siempre vienen a mi cabeza para saber que yo estoy bien ahora, porque QUISE y PUDE empezar a salir a una recuperación, una rehabilitación a la vida tan maravillosa que me esperaba.
La gente podrá pensar que estoy loca; hace un año quería terminar con mi existencia, romper las cartas de mi mente, alejarme de todo lo que respirara y viera... pero ahora comprendo que era sólo yo porque carecía de sentido, de un criterio de mi propia vida, sin un rumbo, sin amor, sin decisión y sin querer llevar el volante de mi auto, llamado vida.
Sí, me he enamorado y mi cuerpo no está basado en lo que al chico en cuestión diga o piense... ahora sé que todo lo que emano viene de mi mente, de lo que pienso de mí misma. Si un día amanezco contenta, veo en la gente una sonrisa a mi alrededor, me dicen que qué linda desperté... que ese día estoy bien. No lo negaré, hay días que quisiera ni salir a la calle, pero quisiera irme envuelta en una sábana... ser como un fantasma para que nadie vea todo lo que yo veo de mi cuerpo y sin embargo a la gente jamás se le dará gusto.
¡Sí!, estoy enamorada, de la vida, de cada respirar... después de más de 15 años puedo decir... ¡soy yo!. Porque tengo un padre maravilloso llamado Dios, a quien no conocía hasta hace pocos meses, en quien siempre pensaba que era alguien que castigaba, nos hacía sufrir y llorar para jamás ser felices.
Pude abrir los ojos; de repente un día, como esos de los comunes (no sé si ya lo había escrito), sentí un gozo enorme al ponerme frente al espejo y ver la forma de una guitarra... parpadeé y lamentablemente fue un instante... nuevamente llegó la otra yo, pero que día a día pierde el peso mental del que la gente nos impone y una misma lo carga como la tortura y etiqueta más grande del universo, en forma de desprecio... si nosotras nos despreciamos... ¿cómo alguien podrá amarnos?.
Siempre pongo el ejemplo de mi ex novio, el que tenía una adicción. ¿Cómo podía amarme y aceptarme si él no quería su propia vida ni se respetaba?... finalmente también estamos hablando de cuerpo... que se pudrirá por algún daño que le hagamos. Mi decisión fue dejar eso atrás y ver por lo de adentro, el amor, lo que puede cambiar este mundo.
Ayer realmente fue un día increíble... que quisiera que cada una pudiera vivir, desde sus corazones... si no están dispuestas a salir de estos trastornos, lamentablemente difícilmente podrán valorar algo así, al amor, a un ser que l@s pueda ver hermosos y bellos... nadie lo hará por nosotr@s por más que nos ame, quiera... si uno mismo desprende ese desprecio, eso respiramos y contagiamos a los demás para que sientan lo mismo por nosotr@s.
Cuento rápidamente. Vi al chavo que me gusta. Yo iba con toda la buena vibra del mundo, me arreglé o intenté hacerlo porque sé que es de gustos exigentes, jajaja. Bueno, estuvo conmigo todo el día, pensando que se iría con otras personas... no puedo detallar más, pero estuvo conmigo todo el tiempo... sus sonrisas, su energía, su olor, sus miradas... me lanzó un cumplido y algo hermoso cuando hablaba por micrófono... frente a gente que yo ni conocía, sus amigos... Indescriptibles miraditas que me aventaba, sentía que lo hacía... sólo le retribuía con una sonrisa y algún gesto gracioso... ¡dichoso el momento en el que con mi mirada lo dejé sin palabras y parecía ni poder pensar!... ¡Mágico!.
Quería mencionar el caso de Hernán, ambos motivados por el "amor". He descubierto que el amor es más allá que apariencia y quien no valora cómo eres, no merece decir que "te ama", porque lo único que provocará será que caigas en tu propio desprecio, una enfermedad, trauma, trastorno...
Cierro los ojos y puedo ver al ser maravilloso a quien me ha costado cambiarle la idea acerca de que la apariencia no es importante y aun así, se nota que de alguna manera llamo su atención... siempre fue así, ¡pero ahora no se me va!.
Saludos desde esta parte del mundo... Dios los bendiga.