jueves, 12 de agosto de 2010

Regresando.

Para nada, a la bulimia no. Anorexia... necesaria, pero no viéndolo así.
Estuve fuera de mi ciudad. Salí de paseo. Brevemente puedo decir que la pasé genial. A veces no podía comer nada porque había platillos que seguramente me caerían mal y sólo comía 1 manzana, 1 pan y 2 cafés en todo el día. En fin, eso no es importante.
Lo que sí, es que, sé que dije que estaba perdidamente enamorada de un tipo. Sí, ERA importante.
No veo nada claro y honestamente ni el intento hace el chico. Ya está pasando.
Conocí a un chavo con el que conviví todos los días, excepto el día que llegué y por comentarios, lo traigo cacheteando la banqueta. Me manda mensajes, todo. Dice que no tiene prioridades, sólo yo. Ni siquiera puedo creerlo porque es un niño diferente, realmente; es noble, está terminando de estudiar, le echa ganas, está en búsqueda de trabajo, es movido, conoce muchos lugares, compartimos cosas tristes incluso, romántico, caballeroso y detallista a más no poder. Lo mejor es que desde el primer día, comenzó a tirarme la onda; yo intenté mantenerme al margen porque lo acababa de conocer. Al siguiente, igual, pero después él rompió el hielo cuando me estuvo tocando mi mano... ¡fue genial, sorry, no soy de palo!.
El punto es que me hizo sentir una persona tan bella, dice que soy hermosa, que soy una muñeca. No sé, no comparto eso, pero ahora yo me acepto tal y como soy, pero él exagera. Sólo Dios sabe qué pasará, pero me empieza a gustar.
Creo que bajé 2 kilos, no es seguro, así que es posible que ya ronde los 55. En fin, saludos.

1 comentario:

  1. Cuando te sientes bien por dentro, las cosas funcionan mejor; el mundo corresponde con buenas cosas a tus buenas vibraciones. Qué maravilla! Deja que fluya la energía, deja que sucedan sea lo que sea, y si es amor... qué bendición.

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